SEÑORIO DE CASTILLO DE BAYUELA Y SU RELACION CON LA CASA DEL INFANTADO DE LA FAMILIA MENDOZA
Como consecuencia del enlace entre la hija de Álvaro de Luna, María Pimentel, con Íñigo López de Mendoza, llevó el señorío a la influyente familia Mendoza, que ha estado muy ligada al pueblo de Castillo de Bayuela.
En este primer plano, la plaza de la Constitución (Castillo de Bayuela) con el rollo jurisdiccional en primer plano y la casa de los Mendoza y Luna al fondo.
Justo antes de acceder a la plaza principal y junto a la casa consistorial (donde hoy se encuentra la Posada de Bayuela y algunas casas particulares), se levantaba una antigua casona de grandes dimensiones cuyo elemento más sobresaliente era el dintel de una pequeña ventana subdividido en tres partes y cuya lectura, de izquierda a derecha, era: el dibujo de una media luna en cuarto menguante como emblema de la casa de los Luna, seguidamente las palabras “AVE, MARYA” y, por último, un castillo de tres torreones con acceso en arco de medio punto, ambos como símbolo de la casa de los Mendoza.
Posiblemente la casona no fue la original levantada a finales del siglo XV. Pensamos que su arquitectura bien pudiera responder a una obra de mediados de siglo XVI con algunas transformaciones posteriores, siguiendo el modelo de grandes casonas del territorio abulense levantadas en el siglo XVI
Fachada de la Casa de los Luna y Mendoza
Las casas se componían de dos edificios independientes y un patio funcional de trazado irregular, cercado por el ángulo de la manzana en donde estaba ubicado. El edificio principal se abre longitudinalmente a la calle principal y se ubicaba junto al ayuntamiento. Era de planta rectangular y de dos pisos. Un arco de medio punto rebajado con puertas de doble hoja y decoradas con grandes cabezas de clavos cuadrados daba acceso a un zaguán de unos 4 o 5 metros de altura cubierto con grandes vigas de madera sustentadas por ménsulas.
A la izquierda de la entrada arrancaban las escaleras en tres tramos, el primero de tres escalones con descanso en piedra labrada, el segundo ascendía dos escalones más y descanso igualmente en piedra, y el tercero en madera ascendía hacia el segundo piso. Del segundo rellano se accedía por una puerta a una habitación iluminada por un vano que, a su vez, llevaba a otra contigua de similares dimensiones, ambas con suelo de baldosas de terrazo.
Esquinazo de la Casa con rollo jurisdiccional al fondo
El tramo final de la escalera llevaba al segundo piso en cuya distribución se ubicaban a la izquierda dos habitaciones, estando la segunda de ellas (con fachada a la calle principal) subdivida en otras dos pequeñas habitaciones, todas ellas con techo más bajo ya que sobre ellas se encontraba “la troje”. A la derecha de la escalera se accedía a una gran estancia que pudo ser el espacio principal de la casa ya que se iluminaba por un balcón que asomaba a la calle principal, y a su derecha otra habitación contigua con iluminación a la misma calle. Del mismo modo, los techos de estas estancias presumían de poseer unas grandes vigas de madera y sus suelos se cubrían de baldosas de ladrillo planas.
Accediendo por la entrada principal y en línea descentrada se encontraba el patio de la casa, cuyo pavimento estaba formado por grandes lajas de piedra (al igual que ocurría en las estancias de entrada y habitaciones del piso inferior) y con pequeños gajos incrustados. A la derecha del patio se hallaba el segundo de los edificios de la propiedad, llamado “el pajar” por el uso que se le venía dando, aunque nos narra algún testimonio que una vez llegaron de Madrid unos historiadores o arqueólogos e indicaron que esta estancia era la más importante ya que en su interior pudo acogerse incluso una capilla. No estarán mal encaminadas estas narraciones ante el hallazgo del contrato de dicha construcción.
La historia final de estas casas pasa por lo sucedido con gran número de propiedades y bienes inmuebles que había en la España señorial cuyo fin se produjo en 26 de agosto de 1837 con la abolición del régimen feudal, desapareciendo el Señorío de Castillo de Bayuela como entidad jurisdiccional con la abolición de los señoríos jurisdiccionales por las Cortes de Cádiz. A partir de aquí, la casa tuvo que pasar a manos privadas.
Durante siglos ha sido muy estrecha la relación de la Casa del Infantado, ostentada por la familia Mendoza, con Castillo de Bayuela. Se puede apreciar una gran similitud entre el escudo de los Mendoza con el escudo del pueblo.
Escudo de los Mendoza y Casa del Infantado | Escudo de Castillo de Bayuela |
Actualmente el título de duquesa del infantado lo ostenta Maria de la Almudena de Arteaga y del Alcázar, abogada y una de las escritoras más reconocidas de novela histórica. Desempeña el cargo de presidenta de la Fundación Casa del Infantado.
Enlace con la Fundación de la Casa del Infantado.




