Para conocer nuestra historia y cultura no es necesario leer libros o ir a los museos; muchas veces basta con mirar a nuestro alrededor (R.ll.p)
En esta página queremos presentarte nuestra institución privada, con intención de permanencia en el tiempo y sin ánimo de lucro, creada para recuperar y poner en valor el paraje de mayor interés arqueológico de la comarca, situado en la corona amesetada del Cerro del Castillo, en el municipio de Castillo de Bayuela (Toledo), así como otros lugares especialmente atractivos de la arquitectura rural.
La asociación lleva el nombre de quien adquirió el enclave y lo conservó intacto para legárselo a todos sus descendientes en común.
NOTA: EN ESTA PÁGINA DE INICIO SE MUESTRA UN RESUMEN DE LOS ELEMENTOS HISTÓRICOS CULTURALES MÁS IMPORTANTES. EL DESARROLLO PORMENORIZADO, CRONOLÓGICAMENTE NARRADO, SE PUEDE ENCONTRAR EN LA PÁGINA "HISTORIA DE LA ASOCIACIÓN Y DE LA TORRE CASTILLA", QUE HACE HINCAPIÉ EN EL VALOR ARQUEOLOGICO DE LA ZONA, O EN LA PÁGINA "OTROS ELEMENTOS CULTURALES DE INTERÉS", DONDE SE DESTACA LA ARQUITECTURA RURAL DEL MUNICIPIO.
Uno de los edificios medievales más interesantes y menos estudiados que se conservan en la Sierra San Vicente son las ruinas de la antigua iglesia de Nuestra Señora del Castillo, en el cerro del Castillo. Se trata de una construcción que nació como posible atalaya musulmana y, despues, como torre defensiva cristiana, para convertirse más tarde en la iglesia matriz del señorío de Castillo de Bayuela y terminar como ermita, a la que se acudía anualmente en romería. UN EDIFICIO DE MAS DE OCHOCIENTOS AÑOS DE HISTORIA.
En torno al cerro del Castillo se han hallado numerosos vestigios arqueológicos que indican que dicho emplazamiento estuvo habitado desde la Edad de Bronce hasta 1480, fecha en la que el pueblo se trasladó al valle, su ubicación actual.
En esta fotografía se aprecia un elemento principal de la fachada norte de la iglesia. Se trata de una portada mudéjar, con arco de medio punto rehundido en el muro, en la que se aprecia la influencia del arte mudéjar, que conjuga el uso de la piedra y el ladrillo.
A tramos se observan los restos de la muralla islámica que protegía a la población de los ataques cristianos. He aquí un fragmento. La muralla está construida sobre los cimientos de la muralla vetona y, fuera del recinto, debería existir una necrópolis islámica. de exavarse la zona, podrían hallarse enterramientos con los esqueletos orientados hacia el este, en dirección a La Meca.
Torre e iglesia. Según los estudios detallados de los restos, así pudo ser en realidad la ermita, donde se aprecia el ábside y la torre, esta última de dos alturas.
En esta representación se aprecia la atalaya y las muralla defensiva, del tiempo de Abderramán III
Representación gráfica de una torre vigía, con sus diferentes cavidades. El centinela accedía a la planta baja por una puerta en altura, para dificultar los asaltos. En las plantas intermedias se almacenaban las armas, leña, provisiones, etc. La última planta se destinaba a la vigilancia a larga distancia y al envio de señales a otras torres mediante señales de fuego.
Estela antropomorfa encontrada en la Torre Castilla. Se trata de un monumento monolítico tallado que representa una figura humana de forma rústica. Data del Calcolítico y tuvo fines funerarios, conmemorativos o de delimitación del territorio.
En el pueblo se conservan los tres verracos que, al parecer, estuvieron originariamente situados entre los dos cerros, Castillo y Calamocho, en una zona acotada para el ganado y en la necrópolis vetona. uno de ellos permaneció allí arriba hasta los años setenta del siglo XX. en concreto, se trata del toro pequeño, el primero de la fotofrafia.
Piletas rituales de origen celta. Son hendiduras realizadas por el hombre en la roca con fines rituales o funerarios.
Entre otras utilidades, en ellas se vertía la sangre de los vencidos para ofrecer el sacrificio a los dioses.
Uno de los elementos más interesantes es el aljibe situado en la zona sur de la finca.
Aljibe en estado seco, donde se aprecia su construcción de mampostería.
Aljibe lleno de agua en épocas de lluvias.
Se construían para proporcionar agua en zonas secas aprovechando las lluvias, por lo que era necesario que estuvieran protegidos de la evaporación del sol y en una zona de confluencia de las escorrentías del terreno que provocan las aguas de lluvia.
Históricamente los aljibes eran muy importantes en lugares con poca agua, como muchas zonas de España y el Mediterraneo, porque permitían: almacenar agua para beber, usarla para cocinar, regar o para lo animales.
La palabra aljibe viene del árabe "al-yubb" que significa pozo o depósito de agua, algo muy lógico porque los sistemas de agua en España fueron muy influenciados por la cultura árabe.
En nuestro caso no hay constancia de la época de su construcción, aunque todo hace pensar que sea coetáneo con la fortificación construida por los árabes, en concreto por Abderraman III en el siglo X, ya que era un elemento fundamental en cualquier construcción defensiva que pudiera facilitar la resistencia en caso de asedio.











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